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Hidrógeno · 16/09/2026 · 11 min de lectura

¿Qué es el hidrógeno molecular (H₂) y por qué interesa a la ciencia?

Una revisión científica sobre el H₂: características fisicoquímicas, mecanismos celulares de modulación redox e inflamatoria, vías de administración y el estado real de los ensayos clínicos en humanos.

El hidrógeno molecular, conocido como H₂, es una molécula extremadamente pequeña y ligera que en los últimos años ha despertado un interés creciente en la investigación sobre fisiología y salud.

A primera vista puede parecer sorprendente. El hidrógeno es uno de los elementos más sencillos de la naturaleza y, durante mucho tiempo, el H₂ se consideró un gas prácticamente inerte desde el punto de vista biológico. Sin embargo, diferentes investigaciones han observado que el hidrógeno molecular puede interactuar con procesos celulares y que sus efectos merecen ser estudiados con mayor profundidad.

Actualmente existen estudios experimentales, ensayos clínicos y revisiones científicas que investigan el H₂ en relación con procesos como el equilibrio redox (el equilibrio entre las reacciones de oxidación y reducción que tienen lugar constantemente en las células), la inflamación, el metabolismo energético, la función mitocondrial y la respuesta celular al estrés.

Esto no significa que el hidrógeno molecular sea una solución universal ni que todos sus posibles efectos estén demostrados. La evidencia disponible es heterogénea y todavía existen muchas preguntas abiertas.

Precisamente por eso resulta interesante conocer qué es realmente el H₂, cómo se estudia y qué sabemos hasta ahora.

El hidrógeno molecular se representa mediante la fórmula H₂. Está formado por dos átomos de hidrógeno unidos entre sí.

¿Qué es exactamente el hidrógeno molecular?

A temperatura ambiente es un gas incoloro, inodoro y extremadamente ligero. Su reducido tamaño molecular le permite difundirse con facilidad y atravesar diferentes membranas biológicas.

Esta propiedad es una de las razones por las que el H₂ ha despertado interés científico. Las investigaciones actuales estudian cómo puede distribuirse por el organismo y cómo la vía de administración puede influir en su disponibilidad y en sus posibles efectos biológicos.

Es importante diferenciar el H₂ de otras sustancias que contienen hidrógeno.

El agua, por ejemplo, contiene hidrógeno, pero sus átomos de hidrógeno forman parte de la molécula H₂O. El hidrógeno molecular H₂ es una sustancia diferente.

Tampoco debe confundirse con el peróxido de hidrógeno (H₂O₂), que tiene propiedades químicas y biológicas completamente distintas.

¿Cuándo empezó a interesar a la ciencia?

Aunque el hidrógeno molecular se conoce desde hace siglos, su investigación como posible modulador de procesos biológicos es relativamente reciente.

Uno de los trabajos que impulsó este campo se publicó en 2007. Desde entonces, la literatura científica sobre H₂ ha crecido de forma considerable y se han realizado investigaciones en células, animales y seres humanos.

Una revisión publicada en 2023 analizó 81 ensayos clínicos registrados y 64 publicaciones con estudios realizados en humanos. Los estudios abarcaron diferentes áreas, entre ellas enfermedades cardiovasculares, respiratorias, neurológicas y otras condiciones. Los autores también señalaron que existen diferencias importantes entre los estudios y que todavía es necesario desarrollar evidencia clínica más sólida.

Puedes consultar la revisión completa en PubMed.

Por tanto, el interés por el H₂ no se basa únicamente en hipótesis de laboratorio. Existe ya un cuerpo creciente de investigación en humanos, aunque todavía no permite extraer las mismas conclusiones para todas las aplicaciones.

¿Cómo puede actuar el H₂ en el organismo?

Esta es probablemente una de las cuestiones más interesantes y, al mismo tiempo, una de las menos resueltas.

Durante los primeros años de investigación se prestó mucha atención a la posible acción antioxidante del hidrógeno. Sin embargo, actualmente parece demasiado simplista explicar todos sus efectos diciendo simplemente que el H₂ «elimina radicales libres».

La investigación está estudiando diferentes mecanismos posibles.

Equilibrio redox y estrés oxidativo

Las células producen continuamente moléculas reactivas como parte normal de su metabolismo. Estas moléculas no son necesariamente perjudiciales: en determinadas cantidades participan en la comunicación y adaptación celular.

Cuando existe un desequilibrio entre la producción de moléculas oxidantes y la capacidad del organismo para regularlas, hablamos de estrés oxidativo.

El H₂ se ha investigado en relación con este equilibrio. Algunos trabajos sugieren que sus efectos podrían estar relacionados no solo con interacciones químicas directas, sino también con cambios en determinadas vías de señalización celular.

Por eso, actualmente la investigación sobre H₂ va más allá de la idea de utilizarlo simplemente como un antioxidante.

Inflamación y señalización celular

La inflamación es una respuesta normal del organismo frente a una lesión, una infección o diferentes tipos de estrés. Es necesaria para la reparación de los tejidos, pero su regulación es compleja.

Los estudios experimentales han observado cambios en diferentes mediadores inflamatorios después de la exposición al H₂.

También se están investigando vías como NF-κB, un sistema de proteínas que participa en la regulación de genes relacionados con la respuesta inmunitaria y la inflamación.

Sin embargo, aquí es especialmente importante distinguir entre evidencia preclínica (obtenida en células o animales) y evidencia clínica (obtenida en seres humanos).

Un mecanismo observado en un modelo experimental puede ayudar a formular una hipótesis, pero no demuestra por sí mismo que el mismo efecto tenga importancia clínica en personas.

Una revisión publicada en 2025 resume precisamente las investigaciones actuales sobre mecanismos de acción, vías de administración y posibles aplicaciones del H₂. Puedes consultarla en PubMed.

Metabolismo energético y mitocondrias

Las mitocondrias son estructuras presentes en nuestras células que desempeñan un papel fundamental en la producción de energía.

Durante el metabolismo energético se producen también diferentes moléculas reactivas y se activan mecanismos de regulación celular. Por esta razón, la relación entre H₂ y función mitocondrial se ha convertido en otra línea de investigación.

Los estudios experimentales han descrito posibles efectos sobre el metabolismo energético, la función mitocondrial y diferentes mecanismos de respuesta celular.

¿Cómo se puede administrar el hidrógeno molecular?

El H₂ puede administrarse de diferentes formas, y esta cuestión es más importante de lo que puede parecer.

Entre las principales vías estudiadas se encuentran:

  • Inhalación de hidrógeno molecular, mediante una mezcla gaseosa que contiene H₂.
  • Agua enriquecida con hidrógeno, que contiene H₂ molecular disuelto.
  • Otras soluciones o sistemas de administración estudiados principalmente en investigación experimental.

La inhalación permite administrar H₂ directamente como gas, mientras que el agua enriquecida utiliza el H₂ disuelto como vehículo.

Estas vías no son equivalentes. La concentración, la duración de la exposición, la estabilidad del H₂ y su distribución en el organismo pueden variar considerablemente.

Por eso, un resultado obtenido con agua enriquecida con H₂ no debería trasladarse automáticamente a la inhalación, y viceversa.

Las investigaciones actuales prestan especial atención precisamente a la relación entre vía de administración, concentración, tiempo de exposición y disponibilidad del H₂.

¿Qué sabemos realmente de los estudios en humanos?

La investigación clínica está creciendo, pero sigue siendo mucho más limitada que la investigación experimental.

Se han realizado estudios en diferentes grupos de participantes y sobre distintos objetivos fisiológicos. Entre ellos encontramos investigaciones relacionadas con metabolismo, inflamación, función cardiovascular, sistema respiratorio, sistema nervioso y ejercicio.

El problema es que los estudios no son todos iguales.

Existen diferencias en:

  • la concentración de H₂ utilizada;
  • la vía de administración;
  • la duración de la intervención;
  • el número de participantes;
  • las características de las personas estudiadas;
  • y los parámetros utilizados para evaluar los resultados.

Estas diferencias dificultan comparar directamente los resultados.

Una revisión clínica reciente sobre el hidrógeno inhalado señala que los resultados publicados son interesantes, pero que la evidencia sigue limitada por muestras pequeñas, diferencias metodológicas y la ausencia de sistemas de administración estandarizados y validados. La revisión está disponible en PubMed.

¿Qué ocurre con el ejercicio y la recuperación?

El ejercicio físico es uno de los campos en los que el hidrógeno molecular ha despertado especial interés.

Se han realizado estudios con diferentes formas de administración de H₂ para investigar aspectos como la fatiga, la percepción del esfuerzo, el lactato sanguíneo y diferentes parámetros del rendimiento físico.

Una revisión sistemática y metaanálisis publicada en 2023 reunió 17 publicaciones correspondientes a 19 estudios y 402 participantes sanos.

Los investigadores observaron pequeños efectos favorables sobre la percepción del esfuerzo y el lactato sanguíneo. Sin embargo, no encontraron efectos significativos sobre el VO₂máx o VO₂peak (consumo máximo de oxígeno) ni sobre el rendimiento de resistencia.

Los autores concluyeron que existía evidencia moderada de una posible reducción de la fatiga, pero no de una mejora de la capacidad aeróbica. Puedes consultar el estudio completo en PubMed.

La pregunta científica más interesante es mucho más específica: ¿En qué condiciones, para qué personas y mediante qué forma de administración puede el H₂ producir efectos fisiológicamente relevantes?

Un campo que todavía está evolucionando

La investigación sobre hidrógeno molecular todavía tiene muchas preguntas abiertas.

Entre ellas:

  • ¿Qué mecanismos explican los efectos observados?
  • ¿Qué concentración es relevante desde el punto de vista fisiológico?
  • ¿Cuánto tiempo debe durar la exposición?
  • ¿Existen diferencias importantes entre inhalación y agua enriquecida con H₂?
  • ¿Qué biomarcadores permiten medir mejor sus efectos?
  • ¿Qué resultados observados en modelos experimentales pueden reproducirse de forma consistente en seres humanos?

También existe un reto tecnológico: desarrollar sistemas de administración que permitan controlar de forma precisa la concentración y la exposición al H₂.

Por eso, la investigación no se centra únicamente en «si funciona», sino también en cómo medirlo, cómo administrarlo y en qué condiciones podría tener utilidad.

¿Es el hidrógeno molecular un tratamiento médico?

No existe una respuesta única para todas las situaciones.

El H₂ está siendo investigado en diferentes áreas de la fisiología y la medicina, y algunos estudios han producido resultados interesantes. Sin embargo, la cantidad y calidad de la evidencia varían considerablemente según la aplicación.

Los resultados obtenidos en células o animales tampoco pueden considerarse equivalentes a resultados clínicos en humanos.

Esta diferencia es especialmente importante porque en internet es fácil encontrar afirmaciones mucho más contundentes que las que permiten hacer los estudios disponibles.

La investigación sobre H₂ resulta interesante precisamente sin necesidad de exageraciones.

Una molécula tan sencilla está siendo estudiada en relación con procesos biológicos complejos: equilibrio redox, inflamación, metabolismo energético, función mitocondrial y señalización celular.

Comprender cómo interactúa con estos sistemas y determinar qué efectos son reproducibles en seres humanos es todavía una tarea de investigación.

¿Por qué interesa el H₂ a Renova BioLab?

En Renova BioLab nos interesa el hidrógeno molecular desde una perspectiva de ciencia, fisiología y tecnología aplicada al bienestar.

Queremos acercar la investigación sobre H₂ a las personas interesadas en comprender mejor las tecnologías emergentes relacionadas con la recuperación, la adaptación y el bienestar.

Para hacerlo, consideramos fundamental diferenciar tres niveles:

lo que sabemos a partir de estudios en humanos, lo que observamos en modelos preclínicos y lo que todavía es una hipótesis científica.

Esta diferencia será una parte esencial de nuestro enfoque.

Porque cuando aparece una tecnología nueva, la pregunta no debería ser únicamente «¿funciona?».

También conviene preguntar:

¿Qué sabemos? ¿Qué todavía no sabemos? ¿Y qué investigaciones necesitamos para responder mejor?

Fuentes científicas

  • Johnsen H.M., Hiorth M., Klaveness J. Molecular Hydrogen Therapy — A Review on Clinical Studies and Outcomes. Molecules, 2023. PubMed
  • Jin J. et al. Molecular Hydrogen Therapy: Mechanisms, Delivery Methods, Preventive, and Therapeutic Application. MedComm, 2025. PubMed
  • Puente B.N. et al. Emerging Clinical Applications for Molecular Hydrogen. Respiratory Care, 2026. PubMed
  • Zhou K. et al. Effects of molecular hydrogen supplementation on fatigue and aerobic capacity in healthy adults: A systematic review and meta-analysis. Frontiers in Nutrition, 2023. PubMed