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Hidrógeno · 16/09/2026 · 5 min de lectura

Hidrógeno molecular y ejercicio: ¿puede ayudar a reducir la fatiga?

El hidrógeno molecular (H₂) ha pasado en pocos años de ser un tema relativamente desconocido a convertirse en objeto de investigación en diferentes áreas de la fisiología y la salud.

Cuando hacemos ejercicio, especialmente a cierta intensidad, el organismo tiene que adaptarse rápidamente al aumento de la demanda energética. Cambian el metabolismo muscular, la producción de lactato y diferentes procesos relacionados con el equilibrio redox (el equilibrio entre las reacciones de oxidación y reducción que tienen lugar en las células).

En los últimos años, los investigadores han estudiado si el hidrógeno molecular (H₂) puede influir en esta respuesta. Uno de los aspectos que más interés ha despertado es la percepción de esfuerzo y fatiga durante el ejercicio.

¿Qué encontraron los estudios?

Una revisión sistemática y metaanálisis publicada en Frontiers in Nutrition en 2023 reunió 17 publicaciones, 19 estudios y 402 participantes sanos.

Los protocolos fueron bastante diferentes entre sí. La mayoría de los estudios utilizaron agua enriquecida con hidrógeno, mientras que otros emplearon hidrógeno inhalado o hidrógeno administrado mediante polvo de calcio enriquecido.

En el caso del agua, la concentración de H₂ estuvo aproximadamente entre 0,5 y 5,9 ppm. Para el gas inhalado, las concentraciones utilizadas fueron mucho más variables, entre 1 % y 68 %.

También variaba la duración: algunos estudios utilizaron una única administración antes del ejercicio, mientras que otros administraron H₂ durante 2–14 días antes de las pruebas.

Protocolo de los estudios: agua con H₂ (0,5–5,9 ppm) · H₂ inhalado (1–68 %) · desde una única administración hasta 14 días.

A pesar de estas diferencias, el análisis encontró una reducción pequeña pero estadísticamente significativa de la percepción subjetiva del esfuerzo (RPE, Rating of Perceived Exertion) y del lactato sanguíneo.

En otras palabras, en determinadas condiciones los participantes percibieron el ejercicio como menos exigente.

Consultar el metaanálisis de 2023 en PubMed

¿Qué ocurrió en investigaciones posteriores?

En 2024 se publicó un nuevo metaanálisis que amplió considerablemente la cantidad de datos: 27 publicaciones y 597 participantes.

Aquí también se utilizaron diferentes formas de administración. De los estudios incluidos, 18 utilizaron agua enriquecida con hidrógeno, 5 emplearon inhalación de gas rico en H₂, 2 utilizaron baños con agua enriquecida y 2 administraron un polvo de calcio enriquecido con hidrógeno.

La duración de las intervenciones fue corta: entre 1 y 14 días.

Protocolos utilizados: agua enriquecida con H₂ · inhalación de gas H₂ · baños con H₂ · polvo de calcio enriquecido con H₂.

Los resultados volvieron a mostrar una reducción de la percepción del esfuerzo y del lactato sanguíneo durante el ejercicio. Además, se observó un pequeño efecto positivo sobre la potencia explosiva de las extremidades inferiores.

Consultar el metaanálisis de 2024 en PubMed

¿Qué puede significar?

La percepción del esfuerzo es una respuesta compleja. No depende únicamente de los músculos, sino también del metabolismo energético, del sistema nervioso y de la forma en que el organismo responde al ejercicio.

Por eso resulta interesante que diferentes estudios hayan encontrado una señal similar en relación con el RPE.

El H₂ también se está investigando por su posible relación con el equilibrio redox y con la respuesta celular al ejercicio. Durante la actividad física se generan especies reactivas de oxígeno (moléculas que participan normalmente en el metabolismo y en la señalización celular).

La hipótesis es que el hidrógeno molecular podría ayudar a modular algunos de estos procesos y, de esta forma, influir en la respuesta del organismo al esfuerzo.

¿Significa que el H₂ aumenta el rendimiento?

Los resultados son más específicos que eso.

Los metaanálisis no encontraron una mejora significativa del VO₂max (consumo máximo de oxígeno) ni de la resistencia aeróbica. Sin embargo, sí aparece de forma bastante consistente una señal relacionada con menor percepción del esfuerzo y menor lactato, y el análisis de 2024 encontró además una pequeña mejora en la potencia explosiva de las piernas.

Esto hace que el H₂ resulte especialmente interesante desde el punto de vista de la respuesta fisiológica al ejercicio, más que como un simple «potenciador del rendimiento».

Además, los propios investigadores señalan que todavía no existe un protocolo estándar de administración. Las dosis, concentraciones y vías utilizadas en los estudios son muy diferentes.

¿Por qué interesa esta línea de investigación?

La relación entre hidrógeno molecular, ejercicio y fatiga conecta directamente con una cuestión más amplia: cómo podemos comprender y modular la adaptación del organismo al esfuerzo.

Para Renova BioLab, este es precisamente uno de los aspectos más interesantes del H₂. No se trata simplemente de preguntar si una molécula «mejora el rendimiento», sino de estudiar cómo puede interactuar con los mecanismos fisiológicos que participan en el ejercicio, la recuperación y la adaptación.

Los datos disponibles justifican seguir investigando esta relación, especialmente con estudios que comparen de forma directa diferentes concentraciones, vías de administración y tipos de ejercicio.

Fuentes científicas

Zhou K. et al. (2023). Effects of molecular hydrogen supplementation on fatigue and aerobic capacity in healthy adults: A systematic review and meta-analysis. Frontiers in Nutrition.
PubMed

Zhou K. et al. (2024). Can molecular hydrogen supplementation enhance physical performance in healthy adults? A systematic review and meta-analysis. Frontiers in Nutrition.
PubMed